La obesidad es, quizá, uno de los problemas de salud pública más importantes de la actualidad y está aumentando rápidamente en todo el mundo. Según los datos más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay 700 millones de personas con obesidad en el mundo. El número de personas con sobrepeso supera los 2.000 millones. Según un estudio publicado recientemente en la revista Lancet, en el mundo hay 250 millones de niños con obesidad, y 45 millones de ellos tienen menos de 5 años. Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, si esta tendencia continúa, en 2047 una de cada 4 personas en el mundo será obesa. En nuestro país, la situación no es muy diferente. Según los últimos datos del Ministerio de Salud, la tasa de obesidad en adultos de ambos sexos es del 30% y sigue aumentando.
La obesidad amenaza gravemente la salud pública y actúa casi como una enfermedad epidémica. La lucha contra la obesidad constituye hoy, quizá, una de las prioridades más importantes para la humanidad.

Causas de la obesidad
La obesidad es una enfermedad muy compleja con bases genéticas. Sobre un terreno genético, muchos factores como los hormonales, metabólicos, psicológicos, culturales y conductuales pueden causar obesidad. Las principales causas de la obesidad:
- Alteraciones hormonales
- Efectos secundarios de algunos tratamientos y medicamentos
- Llevar una vida sedentaria
- Ingesta insuficiente de leche materna
- Alimentación irregular
- Tener múltiples partos en intervalos cortos
- Problemas psicológicos
- Funcionamiento reducido de la glándula tiroides
- Factores hereditarios
Aunque existen innumerables causas que influyen en la obesidad, en esencia la lógica es la siguiente: si las calorías que ingiere con los alimentos son más de las que gasta, con el tiempo esto provoca aumento de peso. A medida que aumenta de peso, se producen múltiples cambios hormonales y metabólicos en el cuerpo. Por ejemplo, las hormonas que desencadenan el hambre pueden activarse más y, por ello, puede aumentar la frecuencia con la que come y el tamaño de las porciones.
Muchos otros factores que afectan el equilibrio energético y el metabolismo también pueden desencadenar la obesidad. Por ejemplo, trastornos del sueño, estrés, algunos medicamentos, etc. A medida que el cuerpo acumula más grasa, el metabolismo se vuelve aún más lento. Después de cierto punto, esto se convierte en un círculo vicioso.
Entre las causas de la obesidad, factores como la alimentación irregular, el consumo de comida tipo fast-food y no realizar ejercicio de forma regular tienen un gran impacto.
¿Por qué no comemos para vivir, sino que vivimos para comer?
Hace 30 mil años, nuestros antepasados solo tenían acceso a un único alimento dulce: la fruta sin madurar. Lo más inteligente que podía hacer una persona de la Edad de Piedra al ver un árbol lleno de higos era comer todo lo que pudiera. Hasta que un grupo de babuinos (monos) se apoderara del árbol en esa zona. Por eso, atracarse con alimentos de alto contenido calórico quedó grabado en nuestros genes. Hoy podemos vivir cómodamente en edificios de varios pisos con refrigeradores llenos hasta el tope, pero nuestro ADN todavía cree que vive en escasez. Piensa: “Un día pasaré hambre, así que debo almacenar”.
Síntomas de la obesidad
La condición llamada comúnmente “gordura” se denomina obesidad en el lenguaje médico. Entre los síntomas de la obesidad, el más importante es el inicio de una acumulación significativa de grasa en el cuerpo.

La grasa almacenada en el cuerpo afecta tanto a la apariencia externa como, de manera importante, al estado de salud de la persona. Esa grasa acumulada da lugar a la obesidad.
- Ronquidos
- Apnea del sueño
- Sudoración excesiva
- Quedarse sin aliento durante la actividad
- Dolor en las articulaciones
- Hígado graso
son factores que también se encuentran entre los síntomas de la obesidad.
El criterio más utilizado para definir y clasificar la obesidad es el concepto denominado índice de masa corporal (IMC). Los estudios han demostrado que el IMC es un parámetro que refleja bien la cantidad de grasa corporal. Si conoce su altura y su peso, puede calcular fácilmente su IMC. Si divide su peso por el cuadrado de su altura en metros, el resultado es su índice de masa corporal.
Peso (su peso)
ÍNDICE DE MASA CORPORAL = —————————————
(IMC) Altura (metros) x Altura (metros)
Clasificación de la obesidad según el IMC de la Organización Mundial de la Salud
| Índice de masa corporal | |
| 20-25 | Normal |
| 25-30 | Sobrepeso |
| 30-35 | Obesidad |
| 35-40 | Obesidad grave |
| 40 y más | Obesidad mórbida |