Después de la cirugía de la obesidad

El proceso posterior a la cirugía de la obesidad (cirugía bariátrica) es, en realidad, la parte más crítica y también la más larga del tratamiento. Porque la operación es un gran paso para deshacerse del exceso de peso, pero por sí sola no garantiza un éxito permanente. En las primeras semanas se inicia con las fases de líquidos y purés, y luego se pasa gradualmente a los alimentos sólidos. Como el estómago se reduce, se siente saciedad con poca cantidad, pero es necesario seguir este proceso con seriedad hasta que el cuerpo se adapte al nuevo ritmo. Los pacientes suelen experimentar una pérdida de peso rápida en los primeros 6 meses, pero en este periodo es importante prevenir la pérdida de masa muscular y evitar errores alimentarios.

¿Cómo debe ser la alimentación después de la cirugía de la obesidad?

Comer de forma repentina y en exceso puede forzar el estómago y provocar problemas digestivos como náuseas, vómitos, dolor, indigestión y reflujo.

El proceso de alimentación posoperatoria suele avanzar en cinco etapas principales. Primero se comienza con alimentos líquidos. En esta fase se prefieren líquidos claros y que no fatiguen el estómago, como agua, caldo de carne, caldo de pollo, compota sin azúcar, leche sin lactosa, yogur sin lactosa y tés de hierbas sin azúcar. El periodo de líquidos suele durar entre 1 y 2 semanas y el objetivo es dar tiempo a que el estómago cicatrice.

Luego se pasa a la etapa de purés. En esta etapa se consumen alimentos ligeros y suaves como verduras hervidas, verduras trituradas hasta lograr consistencia de puré, frutas, yogur y huevo. El paso a semisólidos y luego a sólidos suele ocurrir entre 4 y 6 semanas después de la cirugía, aunque este tiempo puede variar según la persona. Cada alimento nuevo debe probarse con porciones pequeñas y con cuidado.

Una de las reglas más importantes en este proceso es comer poca cantidad, con intervalos frecuentes y lentamente. Los bocados deben ser pequeños y los alimentos deben masticarse muy bien. Comer rápido o no masticar adecuadamente puede forzar el estómago y, en lugar de sensación de saciedad temprana, causar molestias como náuseas. Además, en cada comida se debe procurar una alimentación rica en proteínas. Porque la proteína es muy importante tanto para prevenir la pérdida muscular como para apoyar el sistema inmunitario.

Consumo de agua y uso de suplementos después de la cirugía de la obesidad

Después de la cirugía de la obesidad, el consumo de agua y la suplementación de vitaminas y minerales son vitales para una recuperación saludable y el éxito a largo plazo. Como el volumen del estómago se reduce de forma considerable con la cirugía, consumir agua y alimentos sólidos al mismo tiempo puede llenar el estómago en exceso. Esto puede causar distensión de la pared gástrica, sensación de plenitud, dolor e incluso náuseas. También puede hacer que los alimentos salgan del estómago más rápido y reducir la absorción de nutrientes. Por esta razón, no se debe beber agua junto con las comidas; el consumo de agua debe realizarse al menos 30 minutos antes o después de las comidas.

En el periodo posoperatorio, la necesidad de líquidos del cuerpo sigue siendo muy importante. Se recomienda beber al menos 1,5–2 litros de agua al día.

Sin embargo, esta cantidad no debe tomarse de una sola vez, sino repartida a lo largo del día y poco a poco. Beber agua de manera repentina y rápida puede molestar el estómago. Además del agua, se pueden añadir líquidos como tés de hierbas sin azúcar, leche sin lactosa y caldo de carne, pero se debe evitar estrictamente las bebidas ácidas, gaseosas y con cafeína.

ameliyat-sonrasi

Además, los suplementos de vitaminas y minerales son indispensables en el periodo posoperatorio. Porque, con la reducción del estómago y de los intestinos, también cambia el proceso de digestión y absorción de los nutrientes. En particular, muchos nutrientes importantes como la vitamina B12, el hierro, el ácido fólico, el calcio y la vitamina D se absorben en menor medida. Por ello, para prevenir estas deficiencias, se deben tomar suplementos de forma regular en la dosis recomendada por el médico. Si no se usan suplementos, con el tiempo pueden desarrollarse problemas de salud graves. Por ejemplo, la deficiencia de vitamina B12 puede causar debilidad, olvidos y problemas del sistema nervioso; la deficiencia de hierro puede provocar anemia, caída del cabello y fatiga. Las deficiencias de vitamina D y calcio también suponen un riesgo para la salud ósea. Por eso, se deben realizar análisis de sangre a intervalos regulares y, cuando se detecte una deficiencia, reajustar los suplementos.

 

¿Cuándo se debe empezar a hacer ejercicio después de la cirugía de la obesidad?

Aunque el periodo después de la cirugía de la obesidad a menudo se percibe solo como descanso, en realidad comienza un proceso de reconstrucción del cuerpo, y en este proceso moverse es muy importante para apoyar la recuperación. En los primeros días es necesario evitar actividades físicas intensas, pero quedarse completamente inmóvil tampoco es un enfoque correcto. Después de la operación, especialmente para acelerar la circulación, prevenir la formación de coágulos y proteger la salud pulmonar, se recomienda moverse en una fase temprana aunque sea con pasos pequeños.

Por lo general, los médicos recomiendan a los pacientes, justo después del alta, realizar varias veces al día caminatas de 15–30 minutos a paso lento. Estas caminatas activan el metabolismo y aumentan la resistencia del cuerpo. Además, ayudan a que el sistema digestivo funcione con mayor comodidad. Las caminatas cortas dentro de casa, en los primeros días, pueden trasladarse con el tiempo al exterior y convertirse en una rutina más activa.

Aproximadamente entre 4 y 6 semanas después, cuando la zona quirúrgica ha cicatrizado por completo, se puede pasar a ejercicios más regulares y ligeros. En este periodo deben preferirse tipos de ejercicio de bajo impacto. Por ejemplo, caminar a paso rápido, nadar, yoga y pilates son actividades muy adecuadas que no fuerzan el cuerpo pero trabajan los músculos. Antes de comenzar a hacer ejercicio, es imprescindible obtener la aprobación del cirujano y/o del dietista, ya que el proceso de recuperación de cada paciente es diferente.

El ejercicio no solo acelera la pérdida de peso; también ayuda a preservar la masa muscular, mejorar la forma del cuerpo y reducir la flacidez de la piel. Además, la actividad física es muy valiosa para la salud mental. En el periodo posoperatorio, algunos pacientes pueden tener dificultades para adaptarse al cambio físico rápido, lo que puede provocar altibajos psicológicos. Hacer ejercicio de forma regular reduce problemas como el estrés, la ansiedad y la depresión, aumenta la motivación y refuerza la autoestima.

Doç. Dr. Ozan Şen - Obezite ve Diyabet Cerrahisi
Doç. Dr.

Ozan ŞEN

Obezite & Diyabet Cerrahisi

Bariatrik ve metabolik cerrahi odaklı; mide küçültme (sleeve gastrektomi), gastrik bypass ve tip 2 diyabet cerrahisi alanlarında tanı, tedavi ve multidisipliner izlem.

Bariatrik Cerrahi Metabolik Cerrahi Diyabet

Beneficios De La Cirugía De La Obesidad

Las cirugías bariátricas no se realizan por motivos estéticos. Además de verse mejor al perder peso de manera ...

¿Por Qué Es Peligrosa La Obesidad?

La obesidad es una enfermedad que afecta gravemente la calidad de vida y la vida social de una persona. Las en...

¿Qué es exactamente la obesidad?

La obesidad, en su definición más simple, es la acumulación de una cantidad excesiva de grasa en el cuerpo. La obesidad ...

¡Contáctenos!